26
Nov
Varios cientos de personas se congregan en la plaza central de Ramala, la capital administrativa de Cisjordania, para protestar, como casi cada día, por los ataques de Israel en Gaza. Tras celebrar la oración de la tarde sobre el asfalto, un hombre es alzado en hombros. Toma el micrófono y empieza a arengar a los presentes, que van respondiendo al unísono “¡Alá es grande!”. Ese hombre es Jamal al Taweel, de 60 años, un exalcalde miembro de Hamás con un nutrido currículum de años en las cárceles de Israel. Aunque pertenece al Movimiento de Resistencia Islámica, pide que las distintas…
