29
Ene
El Gobierno de Israel ve a la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos (UNRWA) como un enemigo. Por un lado, porque con su labor humanitaria dificulta la estrategia de hacer insoportable la vida a quienes habitan el territorio ocupado palestino hasta el punto de que decidan finalmente abandonarlo, dejándolo en manos de Tel Aviv. Por otro, porque su propia existencia hace visible la pervivencia de los seis millones de personas que asiste y protege; personas a las que el Gobierno israelí niega rotundamente el derecho al retorno, consciente de que reconocérselo supondría el colapso del sueño sionista…
