Nuestro sitio web utiliza cookies para mejorar y personalizar su experiencia y para mostrar anuncios publicitarios (si los hubiera). Nuestro sitio web también puede incluir cookies de terceros como Google Adsense, Google Analytics y Youtube. Al utilizar el sitio web, usted acepta el uso de cookies. Hemos actualizado nuestra Política de privacidad. Haga clic en el botón para consultar nuestra Política de privacidad.

La política comercial de EE. UU. podría provocar un pánico financiero global, alerta el BPI

Las decisiones recientes en materia de política comercial adoptadas por Estados Unidos han generado inquietud entre economistas y autoridades monetarias internacionales, debido al riesgo de que estas medidas deriven en una desestabilización del sistema financiero global. En su último informe, una destacada entidad financiera internacional advirtió que las tensiones derivadas de un enfoque más proteccionista por parte de la mayor economía del mundo podrían provocar un “pánico financiero” de alcance mundial.

El análisis señala que el giro hacia políticas más restrictivas en materia de comercio exterior, especialmente a través de nuevos aranceles, barreras regulatorias y estrategias de subsidios internos, podría tener efectos profundos en los mercados emergentes y en las economías fuertemente interdependientes. A medida que el entorno económico global se vuelve más volátil, la posibilidad de disrupciones en los flujos comerciales, movimientos de capital e inversiones transfronterizas se convierte en una amenaza tangible.

El informe destaca que, aunque estas acciones están siendo impulsadas con la idea de salvaguardar la industria local y garantizar cadenas de suministro esenciales, sus efectos pueden trascender las fronteras de Estados Unidos, afectando el sistema financiero global basado en principios de apertura y colaboración. “El proteccionismo selectivo, aun cuando esté justificado desde una perspectiva política o de seguridad económica, puede causar consecuencias imprevistas que escapan al manejo de las autoridades nacionales”, señala el informe.

Un área de atención destacada es cómo estas políticas pueden afectar las condiciones de financiamiento a nivel mundial. Un aumento en las dificultades del comercio internacional podría influir directamente en la inflación, llevando a los bancos centrales a sostener tasas de interés altas por un período extendido. Esta situación complicaría aún más la situación económica de los países con gran carga de deuda o una alta dependencia del crédito extranjero.

La alerta igualmente se aplica al rol del dólar estadounidense como divisa de reserva a nivel mundial. Un aumento en las tensiones comerciales podría provocar un cambio en la composición de las reservas internacionales, minar la confianza en el sistema financiero que depende del dólar y promover la búsqueda de otras monedas, lo que añadiría más niveles de incertidumbre al mercado.

El informe pone especial énfasis en los efectos potenciales sobre los mercados emergentes, que suelen ser los más expuestos a cambios abruptos en la percepción del riesgo global. Estas economías, muchas de ellas altamente integradas a cadenas de suministro internacionales, podrían ver reducida su capacidad de atraer inversión extranjera y sufrir salidas de capital si se agudiza la inestabilidad financiera. Además, podrían enfrentar una depreciación de sus monedas y un aumento en el costo de su deuda externa.

Frente a este panorama, se hace un llamado a los responsables de política económica a actuar con prudencia y coordinación. El informe destaca la necesidad de fortalecer los marcos multilaterales de comercio y de promover un diálogo franco entre las principales potencias económicas para evitar medidas unilaterales que puedan escalar en conflictos más amplios. En este sentido, también se sugiere reforzar los mecanismos de supervisión y alerta temprana en los mercados financieros, con el objetivo de mitigar los efectos adversos antes de que se materialicen en una crisis sistémica.

Las inquietudes reflejadas en este estudio surgen en un escenario ya influenciado por la incertidumbre geopolítica, la transición hacia nuevas energías, los efectos continuos de la pandemia y los desajustes económicos que se han acumulado a lo largo del tiempo. En este ambiente complejo, los expertos señalan que cualquier error de juicio en la política comercial de una economía importante como la de Estados Unidos podría intensificarse rápidamente y provocar períodos de elevada volatilidad financiera a nivel mundial.

Al mismo tiempo, los mercados en el ámbito internacional responden con precaución, pendientes de cualquier indicio que permita prever hacia dónde se dirigirá la política económica de Estados Unidos en el futuro cercano. La comunidad financiera global sigue de cerca la situación, consciente de que en un mundo cada vez más conectado, las decisiones a nivel local pueden tener repercusiones globales inmediatas.

Por Rachel G Lemus